Mitos: El Semen engorda

Había una vez, hace mucho, mucho tiempo, una mujer cansada de tener que tragarse el semen de su marido todos los santos días, porque era eso lo que él quería, inventó este mito que hoy en día sufren los hombres.

Resulta que el marido de esta señora era muy exigente, así como quería que ella se trague todo también quería que se mantuviera en línea. Y es ahí donde ella encontró la veta para zafar del hombre.

A escondidas empezó a comer y a engordar. Ella le dijo que era por la cantidad de semen que ingería a diario.

Desde ese día surgió el mito, aún vigente, de que el semen engorda, algo totalmente descabellado y sin lógica, inventado por una inteligente mujer que todavía no le podía decir que no a su marido.

Por lo menos sirvió para que esta señora se escabullese de las peticiones de su marido quien prefirió preservarla bella antes de seguir dándole tanto de mamar.

Ustedes chicos, cuando una mujer les diga esto para no tragar cuéntele esta historia y explíquenle que no es cierto. Pero si ven que la chica no quiere hacerlo y para no decirles que no a ustedes pone esta excusa, “créanle”.