Se subasta Virginidad

Howard Stern, el locutor de radio conocido por sus polémicos concursos radiofónicos, recibió la propuesta de realizar en su programa una curiosa subasta: una chica de 22 años, bajo el pseudónimo de Natalie Dylan, ofrece su virginidad a subasta para poder pagarse los estudios. Natalie declara no tener ningún dilema moral al respecto: Si vivimos en una sociedad capitalista, ¿por qué no debería capitalizar mi virginidad?

El acto se consumará en el Moonlite Bunny Ranch, un famoso -y legal- burdel del estado de Nevada donde trabaja la hermana de Dylan. El propietario, Dennis Hof, cree que es una magnífica idea porque -él se pregunta- ¿por qué perderla con cualquiera en el asiento trasero de un Toyota cuando puedes usarla para pagar por tu educación?

Si hace unos días nos preguntábamos si venderíamos nuestra intimidad por un puñado de dólares, ahora ya tenemos una respuesta. Al parecer a su madre no le hace mucha gracia la idea de su hija, pero Natalie dice que el ganador no será necesariamente el mayor subastador, sino aquel con el que tenga química, y que tendrá abierta la subasta hasta que encuentre al adecuado. Encima con exigencias.