Cuando las matemáticas obligan a tomar medidas desesperadas en partidos de fútbol

 

Es, probablemente uno de los partidos de fútbol clasificatorios más extraños de la historia. Para pasar a la siguiente ronda, Barbados tenía que ganar por dos goles de diferencia, pero Granada pasaría aún si perdia por un gol de diferencia. Si el partido terminaba en empate habría prorroga o penaltis. Sea quien sea que gane, equivaldría a un 2-0.

A pocos minutos de acabar el partido, Barbados ganaba 2-1 es decir, quedarían fuera del torneo (necesitaban un 3-1). Haciendo un poquito de lógica matemática decidieron meterse un autogol para quedar 2-2 e irse a la prorroga.

Segundos después los jugadores del equipo de Granada también hizo la lógica matemática y se dieron cuenta de lo que planeaban, entonces intentaron meter gol sea como sea en la portería de Barbados ¡o en la propia! — daba igual, porque clasificarían perdiendo o ganando por un gol.

¿Qué hizo Barbados? algo aún más extraño: se pusieron a defender al portería del equipo contrario y la propia, logrando que el partido vaya a tiempo extra donde marcaron el 3-2 y pasaron a la siguiente ronda.

Creo que si el fútbol fuera así de ocurrente siempre, me gustaría mucho. También lo cuentan en Snopes.